miércoles, 12 de septiembre de 2018

Nacimientos en la laguna: Zampullín común

“Quizás sería bueno que pasáramos más días y más noches sin ninguna barrera que nos aísle de los cuerpos celestes, y que el poeta no hablara tanto protegido por un techo, o que el santo no viviera ahí dentro tanto tiempo. Las aves no cantan en la cuevas, ni las palomas alimentan su  inocencia en el interior de los palomares”.
Walden, H. D. Thoreau.


Al final del verano, en la campiña utrerana continúan los días calurosos, aunque este año han hecho ya acto de presencia las primeras tormentas. 
En estos atardeceres el sol se posa en el horizonte totalmente anaranjado anunciando el otoño. Como en otros años, por estas fechas, dado que los campos están arados y expuestos al sol, lo más agradable son los paseos por la laguna. 

A el Pantano de la Torre del Águila ya la hemos dedicado otras entradas. Situado muy cerca de El Palmar de Troya, en el término municipal utrerano, ofrece un entorno ideal para pasear a finales de verano.
En 2016 encontraba por allí un grupo de flamencos, a los que dediqué una entrada.
Y en 2015 a la búsqueda de papamoscas cerrojillos que son muy numerosos por allí, me encontraba con una curiosa abubilla.
Este año estaba rebosante de agua, debido a las frecuentes lluvias del invierno y cuál fue mi sorpresa al encontrarme a dos jóvenes zampullines muy cerca de la orilla, realizando sus primeras incursiones por el territorio.

El zampullín común, Tachybaptus ruficollis, es un ave acuática de pequeño tamaño, muy pequeño, y más siendo como eran juveniles se veían realmente pequeñísimos. Se zampullían todo el rato por lo cual desaparecían constantemente de la superficie y reaparecían de nuevo en otro lado, no muy lejano, desde luego. Pude ver algún adulto salir a la superficie, pero era cuestión de instantes, con lo cual me fue imposible fotografiarlo. Los pollos permanecían más tiempo sin zambullirse lo que me permitió el reportaje. Una mancha amarilla en la comisura del pico caracteriza a los adultos en verano, frente a otros zampullines. También la cabeza y el dorso pardo oscuro en invierno. Los pollos como vemos en la foto son muy oscuros y presentan en las mejillas una líneas negras sobre fondo crema.

Habita por toda la península ibérica, en humedales siempre que no estén a demasiada altura, como en los pirineos en donde la especia está ausente.  No realizan migración, están todo el año en la laguna.

Se alimentan de pequeños organismos acuáticos, como  insectos, larvas, alevines de peces, pequeños anfibios, etc. Su técnica es zambullirse y bucear unos metros en busca de alimento. Así que los vemos aparecer y reaparecer en la superficie constantemente.

En cuanto a los pollos, a los 40 días aproximadamente son capaces de independizarse, aunque permanecen cerca de los adultos. Esta debería ser de la edad de los ejemplares fotografiados, nacidos en pleno verano.

Con sus imágenes finalizamos la entrada deseándoles una buena existencia lagunera.